divendres, 20 de novembre del 2009

alea iacta est

Despunta el día en la ventana de mi inconsciente y pienso en todas las botellas sin mensaje que caben en esta habitación, en cuántos mensajes de tinta se desvanecieron al lavarme las manos antes de comer. Despunta el día y la punta de un pie helado sonríe bajo las rojas sábanas que cubren ahora los océanos de mi mente.
Marcan las 6:15 las pupilas de todos los conscientes, fuera una golondrina se llevó tu nombre y dejó solo el trazo de algunos mapas de carreteras. Pero las cartas están sobre la mesa: dos de corazones y tres de picas.

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada